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8 actividades que te ayudarán a fortalecer tu memoria

      
Autor: Ani-Bee  |  Fuente: Flickr

La memoria de los seres humanos se comporta como una computadora para almacenar información. Primero, debe codificar lo que ha visto u oído, después debe guardar la información y por último recuperarla. Aunque muchos piensen que los problemas de memoria atacan solo a las personas de edad avanzada, la realidad es que el deterioro cognitivo comienza a partir de los 45 años, según una investigación del University College de London y el Centro de Investigación en Epidemiología y Salud Pública de Francia. Para prevenir esto y retrasar los problemas de memoria, es imprescindible que hagamos trabajar al cerebro, ya que como otras partes del cuerpo, es un músculo y necesita entrenamiento.

 

 

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Con sencillos ejercicios mnemotécnicos que puedes incluir a tu rutina diaria lo único que vas a olvidar es tu falta de memoria. Muchos de los ejercicios que te proponemos son actividades que vas a disfrutar mucho ¡Ponlos en práctica y ejercita tu mente!

  

 

Lee

Leer un libro, además de ser una actividad de disfrute, es una forma eficaz de trabajar y potenciar la memoria, ya que ayuda a desarrollar el vocabulario, mejora la comprensión del idioma y fomenta la imaginación; y aunque sintamos placer al leer, es una actividad que exige que prestemos atención, que nos concentremos en lo que estamos haciendo, porque de lo contrario corremos el riesgo de olvidarnos de lo leído en la página anterior. Una buena manera de leer es contando cuentos a los demás, que lo disfrutarán enormemente mientras tu trabajas en tu objetivo. Si además de contarlos puedes poner en práctica tu creatividad, inventándolos tú mismo, será doblemente beneficioso. 

 

 

Fomenta la imaginación

Siguiendo en la línea de la creatividad y la imaginación, un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Arizona pudo comprobar que la “autoimaginación” es muy efectiva a la hora de guardar y recordar la información. ¿De qué se trata? De imaginarse a uno mismo en las situaciones que tenemos que llevar a cabo después, por ejemplo, si tenemos que llevar la ropa al lavadero, no basta con que solo pensemos que tenemos hacerlo, sino que mejor es imaginándonos como lo vamos a hacer o que recorrido vamos a transitar, en sí, imaginarnos en la situación. 

 

 

Escucha música 

Escuchar música ayuda a ejercitar el cerebro a cualquier edad. Así lo han demostrado numerosos estudios, que afirman que al escuchar música se entrena y mejora funciones cerebrales, ya que estimula las células del cerebro y esto favorece la concentración, la memoria y el desarrollo visual y auditivo

 

Algunos tipos de música como la clásica son más propensas a éstos fines, ya que estimulan la creatividad y la imaginación, y otros estilos musicales están hechos nada más que para divertirnos y bailar (¡lo que también hace bien, pero a otras partes del cuerpo!) 

 

 

¡Juega!

Hay muchos juegos de mesa que además de ser muy divertidos son ideales para lograr que nos pongamos a pensar e intentar recordar información que hemos aprendido a lo largo de la vida. Un ejemplo de esto es el Trivial, que puedes jugar con tu grupo de amigos formando equipos para competir en un juego que además de recrearlos les estará obligando a trabajar el cerebro y poner en práctica el razonamiento. También puedes optar por los pasatiempos como crucigramas y sopas de letra, el sudoku para potenciar tu matemática o los jeroglíficos para utilizar la lógica. 

 

Además hay muchos juegos online que cumplen con el mismo fin, como el “cara a cara”, el solitario, el encuentra palabras y un gran número que puedes encontrar en la web y te ayudarán con tu atención visual. 

 

 

Descansa

El sueño influye muchísimo en nuestra memoria. Numerosas investigaciones científicas han demostrado que es imprescindible dormir lo suficiente para ayudar a la memoria y el proceso cognitivo. Uno de estos estudios es el llevado a cabo en 2013 por Rebecca Spencer de la Universidad de Massachusetts, quien aseguró que dormir es un proceso fundamental para fortalecer los recuerdos, así como también para la selección de información que debemos descartar.

  

 

¡Come chocolate! 

¡Increíble! Comer chocolate, evitando los excesos, puede relacionarse con un mejor funcionamiento del proceso cognitivo. Según un estudio publicado hace un tiempo en el British Journal of Clinical Pharmacology un tipo de componentes del cacao llamado flavonoles se relaciona con un mejor funcionamiento del desarrollo de conocimientos, ya que este compuesto estimula la perfusión cerebral, favorece la neurogénesis y favorecen cambios en áreas relacionadas al aprendizaje y la memoria.

 

 

 

Medita

Son numerosos los beneficios de la meditación, tanto físicos como mentales. Pero en cuanto a ventajas cerebrales, un estudio realizado por Mrazek de la Universidad de California y publicado en Psychological Science reveló que con solo dos semanas de entrenamiento en meditación puedes mejorar tu capacidad de memoria operativa. Así lo demostró con un grupo de estudiantes voluntarios, que practicando meditación lograron reducir los desvíos del pensamiento, es decir, los divagues. Además, también el Instituto Tecnológico de Massachussets en conjunto con las universidades de Harvard y Yale revelaron mediante un estudio que la meditación mejora áreas de la corteza cerebral encargadas de la atención y los estímulos sensoriales externos.

 

 

 

Come sano

Como ya sabemos, una buena alimentación es la base para una vida saludable; pero además de mantenernos en un buen estado físico alimentarnos con productos naturales y respetar la cadena alimenticia es muy beneficioso también para nuestra salud mental. Comer bien ayuda al cerebro a un correcto funcionamiento, y cuando decimos comer bien no estamos diciendo en abundancia. No olvides incluir en tu dieta productos ricos en Fósforo, como el cacao en polvo, la yema de huevos, pescado, azul y producto lácteos; ricos en potasio como la banana, el germen de trigo o las naranjas y magnesio, que lo puedes encontrar en las pipas de girasol, la soja, los cereales integrales, entre otros.


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