¿Será el Súper Wi-Fi tan súper como promete?
27/09/2011
Se supone que la próxima generación de Wi-Fi debería ofrecer un aumento significativo de capacidad y alcance.
Probablemente, dentro de unos años los portátiles, los teléfonos
inteligentes y otros aparatos inalámbricos de los estadounidenses podrán
conectarse a la red usando el “Súper Wi-Fi”, un nuevo estándar que
aumentará la capacidad en lugares donde las redes normales de Wi-Fi se
han saturado. Las malas noticias: la mayor parte de la gente no podrá
usar esas ondas para hacer conexiones a gran distancia, lo que se supone
que era el principal avance tecnológico que haría “súper” al “Súper
Wi-Fi”.
El lunes se desveló un nuevo modelo para gestionar las ondas de
radiofrecuencia de Estados Unidos, dentro de un plan Julius
Genachowski, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC
en sus siglas en inglés) para aliviar lo que él denomina la “crisis del
espectro” de Estados Unidos. Genachowski ha dicho una y otra vez que con
la proliferación de aparatos inalámbricos, Estados Unidos debe liberar
más espectro para los usos modernos.
Ahora mismo, una parte inmensa de las mejores ondas de radio de Estados
Unidos las usan las televisiones locales. La banda tiene una anchura de
casi 300 megahercios, ligeramente más capacidad en bruto de la que
tienen AT&T, Verizon T-Mobile y Sprint sumados. La idea del Súper
Wi-Fi es usar las ondas electromagnéticas libres que hay entre las
frecuencias existentes de las estaciones de televisión, espacios vacíos
que se denominan esapcios en blanco. Sin embargo otras aplicaciones,
como los micrófonos inalámbricos, ya tienen algunos derechos sobre esas
frecuencias. Ahí entra en escena una base de datos aprobada por la FCC y
que se abrió el lunes pasado en pruebas. Esta base de datos permitirá a
alguien que, por ejemplo, quiere usar un micrófono inalámbrico para un
musical en Reno, Nevada, registrar dónde necesita usar esas ondas. Los
nuevos aparatos de Súper Wi-Fi pueden acceder a esa base de datos y
asegurarse de no mandar señales que interfieran con otros aparatos. Si
no el usuario no se registra, no tendrá la seguridad de tener ese trozo
del espectro libre.
El nuevo sistema es un avance significativo respecto al antiguo método
de regular las ondas de radio de la nación, según Jeff Schmidt, director
de ingeniería en Spectrum Bridge, que está supervisando la primera base
de datos de espacios en blanco. Ahora mismo grandes partes del espectro
se desaprovechan porque el propietario de la licencia para las mismas
no tienen ningún incentivo para permitir que otra gente las use, incluso
cuando él mismo no las necesita. “En el antiguo sistema, una empresa
conseguía un trozo del espectro y lo usaba para su red”, explica
Schmidt. “Los espacios en blanco permiten a un grupo de usuarios
distintos hacer uso del espectro de forma eficiente”.
El problema, como se puede ver en la base de datos, es que los espacios
donde más escasea el espectro -ciudades donde mucha gente comparte las
mismas ondas de radio- también son los lugares con más canales de
televisión y por lo tanto donde menos espacios en blanco hay
disponibles.
Cumpliendo con las reglas gubernamentales creadas para proteger a las
televisiones locales de interferencias dañinas, las señales de alta
potencia del Súper Wi-Fi (hasta 4 vatios), que pueden recorrer más
kilómetros de distancia, deben dejar un amplio espacio a los canales de
televisión. Las señales de Súper Wi-Fi de baja potencia (menos de 40
milivatios) se enfrentan a menos restricciones.
El resultado es que, si bien hay 48 canales potencialmente disponibles
para Súper Wi-Fi de larga distancia, uno o ninguno de ellos estará
disponible para ese uso en los lugares donde viven más estadounidenses,
así que las redes de Súper Wi-Fi, significativamente más grandes que las
redes domésticas actuales de Wi-Fi, no serán prácticas. En las zonas
rurales, los sistemas de largo alcance podrían ser una bendición,
aunque, incluso en esas zonas, la mayor parte del espectro será
intocable.
Los aparatos de corto alcance suplementarán los sistemas de Wi-Fi
existentes, cuya capacidad puede agotarse a veces cuando mucha gente en
una misma zona intenta utilizarlos a un mismo tiempo. El Súper Wi-Fi se
beneficiará de usar frecuencias de más baja frecuencia que viajan más
lejos y atraviesan paredes con mayor facilidad, pero esas ventajas se
verán reducidas o completamente anuladas por el límite de 40 milivatios
de potencia (el Wi-Fi normal puede usar hasta 1 vatio de potencia).
En última instancia, el Congreso podría aflojar los límites del Súper
Wi-Fi con la oposición de los canales de televisión. Según la industria
de la retransmisión televisiva, ni siquiera las limitaciones actuales
son lo suficientemente estrictas y por eso han estado peleando para
bloquear la regulación de los espacios en blanco.
Si el Congreso decide que el Súper Wi-Fi es un uso mejor para las ondas
de radio nacionales que las televisiones UHF locales, otra ventaja de la
nueva base de datos es que sería fácil aumentar la potencia del Súper
Wi-Fi. Según Schmidt, de Spectrum Bridge, “Si ellos cambian las reglas,
nosotros cambiamos una línea de código y voilá”.